Había una vez una mujer, creo que era una Señorita, se paseaba por el hermoso y verde paisaje lleno de luz y color, todo parecía sencillo al transcurrir el camino; archivos por ahí, fuentes por allá... Un manto azul cubría el cielo, con un formato de ventana de cuatro bellos colores, le indicaban el programa a seguir. Confundida, pero con decisión, avanzaba en medio de paz y bienestar. El suave viento era acompañado por el vaivén de las imágenes diseñadas y prediseñadas, el suave murmullo de los videos, acompasaban su andar.
De pronto algo surge en el horizonte. Todo se detiene, se paraliza, se tilda. Algo confundida, la Señorita, duda si llamar al soporte técnico o sólo sería cuestión de esperar a que un rayo de imaginación tecnológica le indicara qué tecla apretar, qué carpeta abrir, qué sonido escuchar, para que esa red que venía acercándose no la sustara.
Es así como se animó a reconocer que frente a ella, había creado...un blog?
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